
Colegio Padre José Kentenich
Obra del padre Hernán Alessandri

Está ubicado en la comuna de Puente Alto, Santiago y es un colegio particular subvencionado, atendido por la Fundación Educacional Padre Hernán Alessandri como sostenedor.
Ofrece educación desde prekínder hasta cuarto medio e incluye también modalidad técnico-media (por ejemplo en área de telecomunicaciones en III° y IV° medio).
Asimismo, está dirigido a niños y jóvenes de familias con dificultades económicas, muchas veces en situación de vulnerabilidad social.
Su misión: acompañar a los estudiantes en su desarrollo integral —no sólo académico, sino también personal, social y espiritual. El lema del colegio es “Libre, comprometidos, cerca de Dios”.
Es un colegio con fuerte aspiración social —orientado a brindar oportunidades a familias vulnerables—, con un enfoque educativo integral, mixto, gratuito/subvencionado, inspirado en una espiritualidad religiosa.
El colegio fue fundado en 2001 por iniciativa del P. Hernán, con el objetivo de ofrecer una educación integral a niños y jóvenes de sectores vulnerables.
En su origen, la idea era crear un espacio educativo que atendiera no solo a los estudiantes, sino a sus familias y a la comunidad en general, siguiendo la filosofía de servicio social y solidaridad de la obra de la Fundación María Ayuda.
El colegio forma parte de la red de colegios vinculados al movimiento religioso del Padre José Kentenich, adoptando su pedagogía y espiritualidad.
Por otra parte, el establecimiento nació en un contexto de vulnerabilidad: Puente Alto —particularmente poblaciones como El Refugio o Carol Urzúa— donde muchas familias carecían de oportunidades. El proyecto apuntaba a entregar educación, contención social, acompañamiento familiar y desarrollo humano.
Junto al colegio, en su génesis también hubo un jardín infantil (Jardín Infantil Casa Belén) y un centro comunitario, con la intención de brindar un apoyo integral a la infancia y a las familias.
Esta obra refleja la vocación del P. Hernán: una “pastoral de los más vulnerables”, imaginando la educación como una vía para la integración social, la dignidad humana y la formación espiritual.